Ayer fui a ver a este hombre y su banda en concierto. Es curioso estar sentado viendo a un tal Woody Allen a lo lejos. El concierto estuvo bien, a pesar de que no soy un apasionado del Dixie Jazz. Además, las limitaciones de Woody con el clarinete son cada vez menos evidentes.

Ala, he dicho y he escuchado.